Así fue el incómodo y épico momento cuando The Beatles conocieron a Elvis Presley




Qué ironía, ¿no? Pensar que una de las reuniones más icónicas -quizá la más épica- en la historia de la música y la cultura pop, no dejó un registro fotográfico o en video para la posteridad. Sí, Elvis Presley y The Beatles se juntaron en una sola ocasión, pero de aquello solo hay testimonios diversos que varían en detalles.


Sucedió el 27 de agosto de 1965 en la mansión del llamado “Rey del Rock & Roll”, en la periferia de Los Ángeles. El artista solista número 1 del mundo se encontraba con la banda más grande el momento.




Pero cada uno vivía realidades diferentes: el estadounidense atravesaba un decaimiento en su carrera debido a que dedicaba gran parte de sus esfuerzos a aparecer en películas no precisamente memorables. Los británicos, por su lado, estaban gozando en grande de la llamada beatlemanía, impulsada en ese año por el disco Help!, Rubber Soul y la llegada de la banda a Estados Unidos en el ’64.




Aún así, estaba claro que Elvis era el máximo ídolo de The Beatles; quizá su mayor influencia musical. Por eso, era particularmente extraño ver cómo el recambio generacional se gestaba de la década de los 50 a los 60, con el llamado Fab Four listo para tomar el lugar de Presley como las más grandes estrellas de la música.




Pero Elvis, sea como sea, seguía siendo el Rey más allá de si estaba en un punto relativamente bajo o no. Y eso lo sabían John Lennon y compañía. Así que había, dentro de todo, algún tipo de rivalidad (por decirlo de alguna manera) que los medios alimentaron claro está. Pero eso no impidió que las estrellas compartieran un momento tan incómodo como curioso; tan épico como extraño.




Como decíamos, de la reunión entre Elvis Presley y The Beatles solo quedan las anécdotas del ‘boca en boca’ y del testimonio de algunos que estuvieron ahí como los jefes de prensa de los músicos, sus representantes, Priscilla Presley y el periodista de la NME Chris Hutchens, entre otros.


Aunque varían las versiones, es interesante dar una vuelta por esos detalles. ¿Cómo se dio la reunión entre el cantante y la banda más grandes del siglo XX? Aquí lo recordamos


Y aprovechando el estreno de la películaElvis de Baz Luhrmann, aquí abajito también les dejamos nuestra entrevista con el elenco.




The Beatles ya habían intentado arreglar la reunión


La llegada de The Beatles a Estados Unidos se dio en 1964 y con ella, el grupo de Liverpool oficialmente se afianzaba como la banda más importante del momento (posteriormente de la historia). Así que aprovechando aquella visita, se intentó arreglar una reunión con Elvis Presley.




¿El gran problema? Las agendas de ambas partes no cuadraron, más que nada por que el “Rey” estaba ocupado filmando algunas películas en Hawái. Y en ese sentido, el coronel Tom Parker -el polémico manager de Elvis- se dice que fue bastante elusivo con la idea.




Algunas versiones que se pueden leer en internet, indican que y había habido un contacto telefónico entre Presley y alguno de los británicos. Se sabe que no prospero la propuesta, que en aquel momento había barajado John Lennon y Brian Epstein -manager de The Beatles- con el periodista Chris Hutchens, amigo del líder de la banda que además era empleado de la NME. Pero los esfuerzos no iban a terminar ahí.




Se fijaron los lineamientos para la reunión


The Beatles regresaron a Estados Unidos en 1965, precisamente tocar en California. Y ahora sí, Elvis Presley estaba por aquellos lares. Así que se organizó la reunión pero con algunos lineamientos de por medio, destacando sobre todo que no querían reporteros ni fotógrafos entrometiéndose en el momento.


The Beatles y Elvis Presley por fin se conocieron


Llegó la noche del 27 de agosto de 1965 y The Beatles llegaron a la residencia de Elvis Presley. No iba a pasar nadie para tomar fotos ni nadie de la prensa, salvo Chris Hutchens de la NME que era amigo de Lennon. Una idea generalizada dice que Elvis y la banda no querían que su reunión se viera como una especie de truco publicitario.


Tony Barrow, jefe de prensa de los Beatles en los 60, contó a la BBC que George Harrison incluso detestaba la idea de que ese momento se publicitara. “Si esto va a ser otro sucio circo publicitario, lo mejor que podemos hacer es olvidarlo”, había dicho el guitarrista inglés. La banda solo quería conocer a su mayor ídolo.




El equipo de Elvis, conformado por la conocida “Mafia de Memphis” (amigos suyos de la infancia y otros de su etapa en el ejército), era claramente más grande que el de los británicos. Lennon, McCartney, Harrison y Starr llegaron a un salón de estudio, donde estaba Elvis sentado con la tele prendida muy tranquilo.



La banda inglesa, se sabe, estaba nerviosa mientras que el cantante estadounidense estaba como si nada. “Eran tan lindos, pero estaban tan nerviosos“, dijo alguna vez Priscilla. Y como recuerda Tony Barrow, John Lennon estaba tan nervioso que soltó algunas preguntas incómodas, cuestionando a su ídolo sobre por qué hacia esas películas en ese momento. “¿Qué pasó con aquel buen rock and roll de los viejos tiempos?”, preguntó John.


Elvis solo sonreía y daba alguna respuesta fugaz. Pero llegó un momento en el que solo había un silencio bastante incómodo. A manera de broma, Elvis Presley dijo: “Bueno, muchachos, si solo se van a quedar sentados mirándome, mejor me voy a la cama”. Todos rieron.



Rompiendo el hielo con la música


Tras esa frase de Elvis a manera de broma, se retomó la charla y empezó la plática sobre música, conciertos, giras y todo eso. Presley, para hacer que el asunto valiera la pena, pidió a su gente que trajeran instrumentos a la sala y se improvisó una sesión, en la que esencialmente tocaron juntos Elvis, Lennon y McCartney. Harrison le entró al jam en menor medida y Starr siguió el ritmo de la música con los dedos.

Había un piano, guitarras, faltó la batería, pero sí había un bajo.


En algún momento, Elvis tomó el instrumento de cuatro cuerdas, tocó un poco y Paul McCartney bromeó con él: “Eres bastante prometedor en el bajo, Elvis”, le dijo el bajista al estadounidense.


Así pasaron cuatro horas hasta el coronel Parker dio por terminada la reunión.

El manager de Elvis le dio a The Beatles algunos regalos, entre ellos discos y mercancía del cantante. “¡Larga vida al rey!”, gritó Lennon en una rara imitación de Hitler cuando llegaron a sus limusinas, según lo que el jefe de medios Tony Barrow recuerda a la BBC. Y ahí, quedó la reunión; uno de los momentos más emblemáticos de la historia de la música, del que lamentablemente no existe fotografías, videos ni registros visuales… pero sí anécdotas.




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