Cancelan el rescate de alpinista que lleva dos semanas atrapada en Pico Pobeda
- La Q Buena
- hace 8 horas
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La montaña, implacable, ha impuesto sus condiciones mientras la incertidumbre rodea el destino de la escaladora

El accidente ocurrió el 12 de agosto, cuando descendía junto a su grupo. Una caída le provocó la fractura de una pierna, lo que le impidió continuar. Sus compañeros intentaron auxiliarla, pero las condiciones extremas (temperaturas bajo cero, ráfagas de viento y riesgo constante de avalanchas) hicieron imposible trasladarla
Tras la caída, sus tres compañeros lograron instalar una tienda de campaña con provisiones básicas para resguardarla mientras llegaba ayuda. Sin embargo, la situación se agravó rápidamente. El alpinista italiano Luca falleció poco después debido a un edema cerebral y a las congelaciones sufridas durante el intento de asistencia. Los otros dos integrantes de la expedición, Roman y Gunter, consiguieron llegar con dificultad al campamento base, donde fueron rescatados con vida, aunque en estado crítico.
Operativos fallidos de rescate

El primer intento para salvarla se realizó el 16 de agosto mediante un helicóptero militar. Sin embargo, la aeronave no logró superar los 4 mil 600 metros de altura y tuvo que descender de emergencia, dejando tres tripulantes heridos. Una segunda operación aérea también terminó sin éxito.
El 19 de agosto, nuevas imágenes obtenidas por un dron mostraron a la alpinista dentro de la tienda, lo que devolvió momentáneamente la esperanza. No obstante, la ventana de buen clima se cerró rápidamente y la misión tuvo que cancelarse.
Las autoridades kirguisas señalaron que no existen condiciones seguras para reanudar la operación. El propio jefe del campamento base recordó que nadie ha sido rescatado con vida en el Pico Pobeda desde 1955, debido a las características extremas de la montaña.
La familia no pierde la esperanza
El hijo de Natalia inició una campaña internacional a través de redes sociales, compartiendo las imágenes captadas por el dron y asegurando que su madre sigue con vida. “Mi madre está viva”, escribió en un mensaje que se viralizó rápidamente en la comunidad de montañistas, acompañado de un llamado urgente a reforzar los intentos de rescate.
Sus palabras reflejan la angustia de una familia que se niega a aceptar el fin de las operaciones, mientras las autoridades insisten en que no podrán retomar los trabajos hasta dentro de varios meses.
En el campamento base se mantienen las comunicaciones abiertas, aunque la situación es crítica. Las temperaturas que alcanzan los –40 °C, las tormentas de nieve repentinas y la falta de oxígeno hacen inviable la permanencia de equipos de rescate en la zona por periodos prolongados.
Cada misión representa un peligro extremo para guías y voluntarios, motivo por el cual las autoridades determinaron suspender oficialmente el operativo.
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